




La Sequía. Un Oasis.
La Sequía. Un Oasis es una propuesta esceneográfica que reúne baile, toque (guitarra) y cante flamenco para explorar las problemáticas de la escasez y las políticas hídricas y su trenzado con la migración sureñas. Concebida originalmente para la etapa malagueña del festival (2024), esta nueva versión de la pieza se presenta ahora en Cataluña desenterrando nuevas capas históricas y sociales entre ambas regiones. La pieza reflexiona sobre el impacto histórico de las políticas hidráulicas del franquismo, incluido el Decreto de Badajoz, así como sobre la migración de comunidades obreras andaluzas que se trasladaron a Cataluña —especialmente Barcelona— para trabajar en el sector secundario y de los cuidados. Algunas de las letras se cantan en catalán, junto al español, como un gesto simbólico que conecta el flamenco con la realidad lingüística y cultural de Cataluña y Barcelona. En escena, la propuesta combina danza flamenca, guitarra en directo y cante, junto a una envolvente dimensión visual. La parte final del espectáculo adopta la forma de fin de fiesta inspirada en la rumba catalana, aportando energía colectiva, ritmo y celebración al público.
Fechas y horas
Sábado 28 de marzo, de 19:00 a 20:00
DIRECCIÓN
Moll de Barcelona, Port Vell (Puerto de Barcelona). Escenario.
Esta nueva activación de La Sequía: Un oasi amplía el alcance geográfico y conceptual del proyecto desde el sur de España hacia Cataluña, sin dejar de estar arraigada en sus orígenes andaluces y en su posicionamiento político. El desplazamiento responde al legado histórico del Decreto de Badajoz (1952) y de las políticas hidráulicas del franquismo, intervenciones cuyas consecuencias se extendieron mucho más allá de los territorios donde se construyeron físicamente presas y embalses. Cataluña aparece en el mapa como un enclave clave moldeado por esas políticas: una región transformada por la migración interna, la industrialización acelerada y las persistentes asimetrías de clase.
El movimiento hacia el norte de la pieza remite a las trayectorias de las comunidades obreras andaluzas que migraron a Cataluña para sostener su expansión industrial y burguesa. Esta historia de desplazamiento se refleja en la dramaturgia a través de un proceso de reconfiguración lingüística y musical. Como la tierra sometida a la extracción, el lenguaje comienza a secarse, a agrietarse y a mutar bajo presión, reconfigurándose en contacto con nuevos territorios.
Las palabras cruzan las fronteras antes que los cuerpos.
Se resecan, se agrietan, se adaptan.
El agua recuerda cada lengua que la nombró.
El agua —o su ausencia— aparece como un contraarchivo: un medio que recuerda sin jerarquías, que conserva las huellas de todas las voces que la han nombrado. Desde esta perspectiva, Cataluña se entiende como un territorio construido a partir de capas acumuladas de desplazamiento e hibridación cultural. La dimensión multilingüe de la pieza hace audibles las tensiones entre integración y borrado, insistiendo en la acumulación y la coexistencia.
La sección final se despliega como un fin de fiesta estructurado a partir de los códigos de la rumba catalana. Esta elección pone en primer plano una forma musical nacida en los barrios gitanos y migrantes de Barcelona, donde confluyeron influencias andaluzas, afrocaribeñas y catalanas. El ritmo se convierte en una estrategia colectiva de resistencia.
La Sequía propone una continuidad entre territorios vinculados por la extracción, el trabajo y la violencia ecológica. Desde esa continuidad, la obra abre un espacio para imaginar formas de coexistencia que no niegan la crisis, sino que la aceptan como la condición desde la cual pensar, moverse y crear de otro modo.
Juan G. Benot
Poeta e investigador, es autor de los poemarios Oración en el huerto y Las cañadas oscuras. Actualmente investiga sobre Retórica y Modernidad en las universidades de Madrid y Groningen. Colabora con la cantaora Carmen Yruela en proyectos escénicos que combinan poesía y flamenco. También es crítico de arte contemporáneo para Babelia y ha sido invitado a festivales de creación poética y escénica.
Carmen G. Campos
Es una guitarrista flamenca sevillana con una destacada carrera internacional. Formada desde los 7 años, ha participado en festivales internacionales como el Festival de Arte Flamenco de Mont de Marsan y el Oslo Flamenco Festival. Graduada en Guitarra Flamenca por el Conservatorio Superior de Música de Córdoba, ha llevado su música a escenarios de Europa y América Latina, siendo reconocida por su virtuosismo y habilidad en el acompañamiento.
Laura Guastini
Bailaora e intérprete argentina, comenzó su formación en flamenco a los 15 años y se ha formado con maestros de renombre en Sevilla. Reside en esta ciudad desde 2017, donde sigue desarrollando su carrera artística. Ha trabajado en compañías que le han permitido girar internacionalmente y ha impartido clases de flamenco en varios países, consolidándose como una intérprete versátil y comprometida con el arte flamenco.
Carmen Yruela
Cantaora y profesora de flamenco en el Conservatorio Superior de Música de Jaén, Carmen Yruela combina la tradición flamenca con la modernidad. Ha actuado en tablaos y peñas de Sevilla, llevando su arte a escenarios internacionales en lugares como Uzbekistán, Argentina y Estonia. Su trabajo interdisciplinar conecta el flamenco con otras formas artísticas, como la poesía y la creación visual. Actualmente, está preparando su primer disco en solitario, en colaboración con el músico electrónico Manul.
Álex Martín Rod
Comisario e investigador operando desde Andalucía. Su práctica se centra en políticas del cuerpo, ecologías críticas y teoría del deseo. Entre los años 2024 y 2025 fue Assistant Curator en TBA21, trabajando en las exposiciones Ecologías de la paz (C3A), At-Tāriqy Terrafilia en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Co-dirige el Festival Internacional Arquitecturas Deseantes y fue co-comisario de la etapa malagueña del Festival Art Explora en Málaga. Fue comisario participante en la edición 4.ª del Shanghai Curators Lab.


.webp)